Historia y teoria del Atemi de distracción del jûjutsu tradicional
Una de las características que unen a
los jûjutsu tradicionales de los antiguos koryu con los jûjutsu clásicos del
moderno gendai budô o gendai bujutsu, es el atemi inicial, que también es
conocido como el atemi preparatorio o de distracción.
Esta armadura aumento la efectividad
protectora para eliminar el escudo como elemento necesario en el campo de
guerra. Esta protección de la armadura era para salir indemne de la arma
protagonista de aquella época, el arco y su proyectiles mortíferos, las
flechas. Con el tiempo las tácticas y las técnicas del arte de combate en todas
sus posibilidades cambiaron, y las armaduras se convirtieron en menos pesadas y
un poco más maniobrables. Aunque a pesar de estos cambios no propició que el
combate cuerpo a cuerpo tuviera una importancia significativa, pero sí que
empezaron a introducir diferentes técnicas que serían el antecedente del
jûjutsu. Algunas técnicas de control articular, con el resultado de brazos
rotos, controles a las piernas y algunas incipientes proyecciones, fueron las
técnicas que desde la posición yotsumi, los samurai empleaban en la batalla, cuando
perdían la distancia de las armas y se veían obligados a continuar el combate
cuerpo a cuerpo.
Aunque el atemi fue una técnica muy secundaria
nace en esta época un tipo de atemi que fructificaría, muchos años después, en
el atemi de distracción. El samurai cubierto con una armadura, de unos 30
kilogramos, en estas pugnas intentaba lanzarse contra su adversario, con el fin
de desequilibrarlo y conseguir proyectarle. Para continuar la lucha en el suelo
y una vez neutralizado y controlado se utilizaba una daga para finalizar el
combate con una técnica letal.
Golpear las zonas protegidas del cuerpo del oponente, fuesen los puños, los codos o los pies, no tenía ninguna efectividad, todo lo contrario podría provocar el desequilibrio propio y ser contraproducente. Aunque no se descartó totalmente el uso del atemi, la armadura protegía gran parte del cuerpo pero al igual que se crearon dagas especiales (yoroi doshi 鎧通 - 1 ) para atacar las zonas menos protegidas, quien quiso utilizar atemi encontró una zona del cuerpo, concretamente la cara, que no estaba protegida, el espacio entre la máscara ( menpo 面頬 ) y el casco (kabuto兜 ), y en esta zona la parte más débil correspondía a los ojos. Y a este objetivo se dirigieron estos primeros atemi de distracción, denominados metsubushi (目潰 - 2) (romper el ojo, cegar los ojos); con el cual se intentaba o que el dolor del ataque a los ojos le impidiese continuar el forcejeo, o que le obligase cerrar los ojos, o que girase la cara desequilibrándose, en definitiva que esta técnica sirviese para conseguir lanzar al adversario al suelo y acabar el combate.
Se pueden buscar los nexos entre la tradición y su
evolución clásica en las enseñanzas iniciales del maestro Ueshiba (3), que manifestaba
a sus primeros alumnos, Shioda sensei contaba que “el fundador Ueshiba dijo: En un combate real, el uso del atemi es un
70% y la técnica es el 30% restante”. En otras ocasiones Shioda sensei decía a sus
alumnos: “Ueshiba repetía frecuentemente
que los atemi son el 90% del aikido”.
Estas afirmaciones no significaban
que el contenido técnico del Aikido fuese estos porcentajes tan altos, sino que
el éxito del Aikido era el atemi que ayudaba a verificar con el óptimo
resultado la técnica defensiva utilizada.
Otro de los alumnos más importantes del maestro Ueshiba fue el maestro Mochizuki Minoru, que influenció de manera notable la creación del Taijitsu clásico del maestro Roland Hernaez (4), directamente a este maestro y a su vez al maestro Jim Alcheik. Una parte importante en el Taijitsu clásico es el golpe de distracción al adversario, y siguiendo las enseñanzas del maestro Hernaez, esta acción, siempre que se pueda, se realiza saliendo de la línea de ataque del adversario. En el Taijitsu clásico se efectúa con las manos, los puños o los pies, generalmente, aunque en ocasiones se usan otras partes del cuerpo como: codos, rodillas u otras. En el taijitsu clásico siguiendo las directrices del jûjutsu tradicional, el golpe preparatorio no es un golpe final, por lo tanto no debe descontrolar totalmente al adversario. Tiene que ser proporcional al ataque, como más peligroso sea el ataque más contundente será el atemi de distracción. Este atemi inicial tiene que ser coherente con la técnica que se quiera realizar, no se desequilibrará hacia una dirección contraria a la técnica posterior. Y lo más importante no se debe provocar, con la ejecución de este tipo de técnica, un desequilibrio propio, sobre todo si esta acción está realizada con el pie.
El atemi preparatorio es sin duda el heredero del concepto metsubushi, que en ocasiones los samurai realizaban, tanto como antes he indicado con un golpe como también lanzando arena o substancias similares a los ojos. Este es uno de los objetivos de algunos tipos de acciones iniciales, que el oponente cierre los ojos, gire la cabeza, que haga una maniobra defensiva con las manos o que dirija el cuerpo hacia atrás, con el desequilibrio consiguiente. Ampliando los objetivos y buscando otros puntos vulnerables (7) a parte de los ojos, se pueden describir otros propósitos como: efectos dolorosos, micro perdida del conocimiento, perdida de la visión momentánea, inicio de nausea, irradiación del dolor en las extremidades, dificultades en el ritmo respiratorio, ligero bloqueo del diafragma, etc…
El atemi de distracción es una acción ofensiva de naturaleza explosiva, por consiguiente en un instante se decide el desenlace de la técnica definitiva. Un atemi inicial mal ejecutado provocará que la técnica de proyección, de control articular o de estrangulación tenga un resultado negativo.
Tanto en la defensa personal real
como en el combate real, el atemi de preparatorio es imprescindible. El atemi inicial
del jûjutsu tradicional no depende de la potencia de los músculos del brazo y
del hombro, si es realizado con la mano o el puño. La potencia del atemi se
basa en la potencia de las caderas (koshi no chikara 腰の力),
de las piernas, de los pies, de las rodillas, del abdomen, etc. Se basa en el
concepto que se conoce en japonés como shûchû ryoku (集中力), o que traducido y adaptado se puede definir como:
“concentrar la potencia unificando todo el cuerpo” (8). Cuando se une todas las
partes del cuerpo y se concentran en un movimiento, sea de ataque o de defensa,
se desarrolla una potencia superior a la que puede suministrar los músculos de
forma aislada.
El éxito de un atemi, de distracción
en particular y de cualquier tipo en general, bajo la estrategia del jûjutsu
tradicional, consiste en la corrección de fijar el pie en el suelo. En el
momento que se inicia el golpe las piernas deben soportar el mismo peso, la
energía empieza a fluir en los dedos de los pies y en toda la planta de estos,
a medida que fluye está energía, buscando la explosión en el puño o la mano,
para continuar su camino se levantará levemente los talones del suelo, tan poca
será la distancia entre el suelo y los talones que solo debería pasar un papel
de fumar. Con una óptima fijación del pie la potencia se dirige a la cadera, pasando
por el movimiento añadida de la rodilla, con una flexión de estas, para sumar
su energía a todo el conjunto. De la rodilla a la cadera y de la cadera al
brazo, la unión de todas estas partes del cuerpo dan como resultado una mayor
potencia, si la comparamos con la potencia obtenida solamente con la fuerza
muscular del brazo. La idea básica del atemi de distracción del jûjutsu es
conseguir que todo el cuerpo forme una unidad flexible.
Finalmente solo me queda hacer unos
pequeños apuntes de la respiración que se debe de seguir en el jûjutsu tradicional.
Es importante que el atemi esté realizado en concordancia con la respiración
(kokyû 呼吸). En el momento que la mano, el puño, el codo, el pie,
etc...; impacta contra el cuerpo del oponente se ha de realizar la espiración.
La respiración es relajada y profunda, en la práctica del jûjutsu tradicional
el cuerpo no está en tensión, sino totalmente calmado, tenemos que tener en
cuenta que en un cuerpo con sus músculos en tensión será difícil que la
respiración llegue a todas las zonas del cuerpo, con una postura más natural el
proceso de respiración se realiza de forma más libre, ningún músculo presionará
para que no se pueda desarrollar la acción respiratoria en toda su amplitud. La
respiración correcta es aquella que fluye de forma tranquila y aporta oxígeno a
todas las células, estas realizando la acción de
combustión lo convertirán en energía. Sin una buena oxigenación no se puede
tener la fluidez necesaria que cualquier acción del jûjutsu tradicional
requiere. Un atemi se efectúa de forma excelente cuando el cuerpo, la
respiración y la mente están integradas y forman una sola unidad, de esta forma
en el último instante se tensarán los músculos de la mano paralelamente a la
expulsión del aire, ya utilizado, de nuestros pulmones.
Pau-Ramon
Okuden de la escuela Asayama
Ichiden ryû taijutsu
7º Dan de Nihon Taijitsu
6º Dan de Jûjutsu tradicional
Director Técnico de Shintaikan Dôjô
(2) Dynamic
Aikido, Gôzô Shioda, Kodansha International, Tokyo 1968.
Literalmente metsubushi significa colapsar los ojos, interpretado como cegar los ojos. En el jûjutsu tradicional se refiere a esta palabra a las técnicas de distracción realizadas mediante golpes a los ojos.
(3) Enseñanzas que fueron mejor entendidas por sus primeros alumnos como Gozo Shioda y Mochizuki Minoru.
(4) Con la denominación taijitsu clásico me refiero al taijitsu inicial, diferenciando del taijitsu moderno que se aleja bastante de las transmisiones del maestro Mochizuki y los primeros objetivos del maestro Hernaez.
(5) Alumno de Shioda y uno de los principales exponentes del jûjutsu tradicional en el Japón.
(6) Libro publicado por la Editorial Alas en el año 1987
(7) ver el libro jintai kyushô de editorial Alas. Los Kyusho de la antigua tradición
japonesa. Localización exacta y descripción de más de 70 puntos vitales.
Ataques con y sin armas: por golpe, por presión, por aplastamiento y por
pinzamiento. Neutralizaciones, controles, aplastamientos..
(8) Dynamic Aikido, Gôzô
Shioda, Kodansha International, Tokyo
1968









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