lunes, 9 de diciembre de 2013

LA SOLIDARIDAD EN LAS ARTES MARCIALES.


La práctica de la artes marciales tradicionales, que se ejercitan en la escuela Shintaikan, sigue todo los conceptos de la tradición, las artes marciales japonesas tradicionales en general tienen que aportar no tan solo una parte técnica y física sino hay que aportar un valor añadido de valores morales, que ayuden a sus practicantes a ser mejores personas y mejores ciudadanos. Como decía el maestro Mochizuki Minoru: Con el Budô damos a la práctica marcial un significado de desarrollo físico, mental y moral.  No hemos de limitarnos a cultivar una forma física, obtener más técnicas de defensa personal o buscar una actividad de diversión en nuestra práctica. Desde la escuela Shintaikan buscamos el valor añadido en la práctica del Budô para que sea un vehículo útil, para conseguir integrarse en un colectivo de personas similares, con la cortesía y el respeto mutuo. No es suficiente la parte teórica de la etiqueta en las artes marciales, saludar de forma mecánica y sin ningún tipo de sinceridad. La etiqueta no se limita a estos gestos dentro del tatami, sino que tiene que ser trasladarla a la vida cotidiana y pensar, sinceramente, que actuar con  educación  es muy importante.

Otro objetivo de las Artes Marciales Tradicionales es la solidaridad, una forma de demostrar es participar en eventos que sean un ejercicio de solidaridad activa. Por esta razón la escuela Shintaikan colabora, promociona y participa en tres actividades el próximo fin de semana que se han organizado para objetivos solidarios.

 

El día 14 de diciembre en Vilanova del Camí, organizado por Budokan Vilanova, está convocado el Taikai Solidario, para recoger juguetes en colaboración con la Cruz Roja.


El 15 de diciembre en Cerdanyola de Vallés,  organizado por el Departamento de Nihon Taijitsu de la Federación Catalana de Judo se ha convocado 5ª Trobada de Nihon Taijitsu, para colaborar con la Marató Solidario de TV3.


Y el mismo dia 15 en Lloret de Mar está convocado el Taikai Nadalenc en colaboración con la Fundación “Els somnis dels Nens”


 

No desperdicies esta oportunidad y asiste al evento que esté más cerca de tu zona, la solidaridad se demuestra con nuestra participación.

Pau-Ramon
Kancho Shintaikan Budo,

jueves, 30 de mayo de 2013

OKUDEN, La transmisión secreta.


OKUDEN.

La transmisión secreta de las escuelas de artes marciales japonesas.

 

Aunque en el budô moderno existe el sistema de kyû y dan para certificar los conocimientos de los practicantes, en las disciplinas encuadradas en el Budô antiguo se sigue el sistema tradicional. Recordemos que el moderno sistema de los cinturones divididos en kyû y dan fue una creación del maestro Jigoro Kano, fundador del Judô Kôdôkan, con este sistema quiso identificar los conocimientos de los alumnos que seguían la práctica del Judô en salas externas del Kôdôkan. Los cinturones fueron divididos en dan o grado, que va desde shôdan (grado de inicio) hasta jûdan (decimo grado), y en kyû o rango, que se dividen en seis etapas, la de shoshinsha o debutante hasta el ikkyû o primer rango, que es el previo al shôdan. Para distinguir los kyû se utilizaron los colores, blanco para todos los kyû excepto para ikkyû que es marrón o violeta para los menores. Posteriormente el maestro Kawaishi Mikonosuke(1), cuando se estableció en Europa popularizó un color para cada kyû (blanco, amarillo, naranja, verde, azul y marrón).

En las disciplinas más antiguas, aquellas que fueron creadas, desarrolladas y transmitidas antes de la Restauración Meiji (2), crearon otras formas de certificar los conocimientos de sus discípulos. En un principio los certificados no existieron, ya que la transmisión de técnicas servía exclusivamente para el combate. En Japón se encuentran datos históricos sobre clanes (uji) de guerreros organizados hacia el siglo XI, pero ya en el siglo VIII se crearon los Kondei, militares profesionales con el objetivo de mantener el orden en el país. En teoría las primeras escuelas de artes marciales japonesas (Bujutsu ryû) pueden fecharse en el periodo Heian (794-1185) (3).

Los Bujutsu ryû pudieron crear, probar y perfeccionar todo tipo de armas, técnicas, tácticas, sistemas, etc.., durante el periodo de conflictos bélicos que vivió Japón entre los siglos IX y XVII. Posteriormente durante los años de la paz de la época Tokugawa, entre los siglos XVII y XIX, sirvieron para que estas escuelas se asentaran y formasen el tejido marcial que ha sido transmitido en la actualidad. En el momento que las escuelas adquieren el rol de catalogar, fijar y transmitir los diferentes conocimientos marciales atesorados a sus discípulos nace un sistema más o menos homogéneo de certificar dichos conocimientos y la pertenencia a una u otra línea de transmisión o escuela. Los certificados están escritos en un makimono. Esta formula es la más importante de certificar en la tradición japonesa, y ha sido utilizada para titular a los practicantes avanzados de las escuelas tradicionales japonesas

Para este fin se establecen cinco niveles de transmisión y conocimiento. Aunque tengan diferentes denominaciones en las distintas escuelas se puede determinar los cinco estadios con  los siguientes nombres, utilizando la denominación que sigue el maestro Kai Kuniyuki para la escuela  Asayama Ichiden ryû taijutsu:

1-   Shoden 初伝 : transmisión inicial, los conceptos técnicos y  estrátegicos necesarios para iniciarse en la escuela.

2-   Chûden 中伝: transmisión media, los conceptos técnicos se empiezan a entender.

3-   Okuden 奥伝: transmisión profunda de los conceptos esenciales, en los diferentes niveles, superficiales, profundos y secretos.

4-   Menkyo 免許: certificado superior de la escuela.

5-   Kaiden 皆伝: todos los conceptos de la escuela han sido transmitidos y el poseedor puede suceder al maestro si fuese necesario.

 

Los maestros Pau-Ramon y Pere Soler con los delegados de
Seibukan en su zona, Sensei Pedro Hidalgo,
Sensei Miguel Ibañez y Sensei Angel Beas
 
 
El nivel Okuden, de la escuela Asayama Ichiden ryû taijutsu,  que da la responsabilidad, la capacidad y el aval para enseñar en cursos y seminarios, certifica que el discípulo ha dejado atrás, con el absoluto éxito los diferentes estadios previos. En el nivel Shôden, el primer estadio de la práctica de una escuela tradicional, el discípulo conoce la orientación técnica de la escuela que ha sido aceptado, tiene que acostumbrarse a las particularidades de dicha escuela. Las artes marciales tradicionales tiene una naturaleza que no puede descifrar un neófito, los elementos necesarios para entenderlas solo se obtienen con la práctica. El principiante tiene que acomodarse a las necesidades físicas, mentales y la disciplina de la escuela. En el inicio el nuevo practicante de la escuela tiene que adquirir una cualidad indispensable “Junanshin”, “Flexibilidad del espíritu”, en otras palabras la capacidad de adaptarse espiritual y mentalmente a la práctica marcial.

Se tiene que iniciar el camino que lo llevará al conocimiento que le proponga la forma correcta de como desplazar el cuerpo  coordinado con el movimiento técnico, la adecuada utilización de la fuerza corporal, que no es la potencia de los músculos sino todo el cuerpo unificado.

En el estadio Chûden, tras plantearse la opción de convalidar el reconocimiento como alumno de la escuela, se centran las bases para que el discípulo pueda ser transmisor o instructor, en el futuro, se controla más su perseverancia, el nivel de autoexigencia que tiene y el deseo fervoroso de mejorar notablemente; paralelamente se observa sus cualidades morales. No se puede olvidar que el Budô es también una transmisión de valores.

El alumno tiene que demostrar en esta etapa un dominio absoluto de los conceptos técnicos superficiales e iniciarse en los elementos técnicos ocultos.

Cuando el alumno ha pasado con éxito las anteriores etapas inicia un camino hacia la perfección, camino largo y difícil que nunca se llega al final. Empieza la fase del nivel Okuden. Oku en japonés significa “interior” “corazón”, y su significado juntándolo con den es la transmisión profunda y oculta. Aunque se puede avisar que aquellos que buscan técnicas secretas no las encontrarán, porque lo que se transmite son los secretos técnicos o los conceptos técnicos profundos. El alumno que con la máxima humildad observa las técnicas podrá traspasar la superficie y encontrará los secretos técnicos de la escuela.

Este nivel es una etapa decisiva, si se completa con éxito, el discípulo se convertirá en transmisor de la escuela, y esto no es un privilegio sino una alta responsabilidad, el makimono del nivel Okuden mide más de dos metros, es por esto que aquellos que buscan un diploma para colgarlo junto a otros en una pared tapizada con diplomas y más diplomas, de poco les sirve. Conseguir el nivel Okuden no es una medalla más, es una responsabilidad contraída con la escuela y más directamente con el maestro que te la otorgado, es una demostración de confianza hacia al alumno, no es certificado para toda la vida, mientras exista la cooperación, la humildad, el empeño para trabajar codo con codo para que la escuela siga hacia adelante, mientras la confianza del maestro hacia al alumno y del alumno hacia el maestro siga, el certificado de  nivel Okuden será vigente, cuando se rompa esta confianza perderá esta vigencia y tan solo será un rollo de papel dentro de un cajón de sastre.

 

Pau-Ramon

shintaikan@hotmail.com 

 

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(1)  Maestro de Judô, uno de los introductores de esta disciplina en Europa. Creador de una metodología propia de Judô, Método Kawaishi.

(2)  Meiji Jidai 明治維新(1868)

(3)  Más información sobre este tema histórico en la Enciclopedia de las armas japonesas Vol. 3º

jueves, 2 de mayo de 2013