jueves, 4 de septiembre de 2008

KENJUTSU




KENJUTSU DE LA ESCUELA YOSHIN RYÛ

Según nuestro maestro, Kai Kuniyuki sensei, las artes marciales japonesas tienen dos pilares principales: el jujutsu y el kenjutsu.

En el kenjutsu se estudiaba, en sus inicios, todo aquello que fuera necesario para conseguir la máxima efectividad del sable como arma de combate. La formación en esta disciplina, al igual que en jujutsu tradicional, comporta la preparación inicial para el ataque o defensa, que, siguiendo el concepto kobo itchi (1), es en sí una sola unidad. También se tenían que conocer las diferentes posturas para desenvainar el arma, cortar, clavar, los desplazamientos básicos y superiores. Sin olvidar las estrategias de combate, el ataque en si, la defensa y el contraataque, las técnicas aplicadas y los objetivos del cuerpo del adversario.

Cada escuela, dentro del ámbito de la técnica de combate con el sable, se podía diferenciar de las otras: por la manera de sujetar el sable, de colocar los pies en los diferentes estadios del combate, la forma de disponerse en la posición de guardia, de desplazarse, de mirar, de utilizar el Kiai (2) y también, obviamente, de desenvainar el sable.

En el dôjô Shintaikan se practica el método de Kenjutsu de la escuela Yoshin ryû (3), fundada por el maestro Kai Kuniyuki. Este maestro se ha valido de sus inmensos conocimientos de las escuelas: Asayama Ichiden ryû (4), Bokuden ryû (5), Shinto ryû Kenjutsu (6), y Mugai ryû Iaiheidô (7). De Bokuden ryû y Mugai ryû el maestro Kai Kuniyuki es Soke, o heredero y principal maestro de la escuela. De las otras dos es gran maestro, reconocido por sus conocimientos técnicos de alto nivel.

El maestro Kai combinó los diferentes estilos de las escuelas antes mencionadas para conseguir un método de kenjutsu ideal para la práctica de las artes marciales en la actualidad, y con el objetivo de ofrecer una transmisión no solo de la técnicas sino también el espíritu del Budô verdadero, con el objetivo de cultivar el corazón y la mente, con el equilibro del cuerpo y el espíritu, con una práctica sincera. Yoshin ryû Kenjutsu contiene cinco posturas y ocho cortes como técnicas básicas:

GOGYO NO KAMAE
( 5 guardias básicas)

Jodan no Kamae
Chudan no Kamae
Gedan no Kamae
Hasso no Kamae
Waki no Kamae


HAPPO SUBURI
(8 formas de cortar)

Makkô giri
Kesa giri
Gyaku Kesa giri
Ichimonji giri
Gyaku Ichimonji giri
Kiriage giri
Gyaku Kiriage giri
Tsuki

Estas técnicas se realizan de forma individual, conocido en japonés como tandokuhô o ejercicios individuales. Posteriormente el método tiene el sôtaihô o movimientos con un compañero. Si en los primeros ejercicios, tandokuhô, se busca, con su práctica, iniciar al practicante de kenjutsu de la escuela yoshin ryû a la adaptación al movimiento, la conciencia de trabajar de forma natural con un sable que en japonés se conoce como kikentai no ichi (8), la forma correcta de sujetar el sable en los diferentes estadios del movimiento y en los distintos grupos técnicos, el ritmo de la acción, la postura correcta trabajando con profundidad el equilibrio corporal, base absolutamente necesaria para practicar cualquier arte marcial, la respiración correcta, los ángulos correctos de corte en cada técnica, la focalización del movimiento, la mirada y el zanshin, etc.. También es un ejercicio importante, el tandokuhô, para coordinar los movimientos del cuerpo (brazos y piernas entre si), conseguir por un lado la flexibilidad necesaria para realizar el ejercicio con la velocidad correcta y por otro lado fortalecer el cuerpo, sobretodo los músculos de los hombros y los de las piernas para mejorar el equilibrio corporal, así como trabajar la forma de parar el ataque, en su lugar idóneo del ataque. Siguiendo este concepto la práctica del Kenjutsu en el Dôjô Shintaikan tiene como objetivo relajar los hombros, para poder transmitir la fuerza de las caderas. Para el principiante de las Artes Marciales Tradicionales uno de los problemas que se encuentra de entrada es la tensión muscular de los hombros, lo que comporta que el practicante tenga menos efectividad, menos velocidad y menos agilidad. La energía final de un atemi o de un ataque con un sable o un bastón, por ejemplo, no depende de la fuerza muscular de los brazos o de los hombros, sino de la energía que transmite todo el cuerpo, especialmente desde las caderas, desde las piernas y desde del centro del cuerpo. Y esta energía se ha de transmitir hasta las manos, hasta las armas que se utilizan, que en definitiva son la prolongación del cuerpo. Cuando los hombros y los brazos están tensos la fuerza del cuerpo, que es en si la fuerza más efectiva, no se puede transmitir a los brazos ni a las armas en general, y en este caso que nos ocupa al bokken.

En la segunda etapa, sôtaihô, primordialmente se busca la eficacia de los ejercicios individuales, el conocimiento de la distancia (maai), comprender la lógica del movimiento, el tiempo necesario para convertir el ataque el adversario en ineficaz y conseguir el contraataque correcto, perfeccionar el seme (la amenaza tanto física como mental que se impone al adversario), pulir el taisabaki, mejorar el kiai y el zanshin (9). Finalmente se practica el ataque al adversario de acuerdo con su respiración, aprendiendo a ejecutar nuestras técnicas en la mejor oportunidad.

El maestro Kai Kuniyuki ha desarrollado el Kenjutsu de forma paralela al jujutsu, no hemos de olvidar que las dos disciplinas fueron los pilares del Budô japonés, la práctica paralela de los dos sistemas proporciona unos resultados óptimos, los practicantes de jujutsu ganan en el conocimiento de la postura correcta, de los desplazamientos idóneos, el control de la respiración adecuada, la coordinación y la distancia. Es por esto que la práctica del Kenjutsu facilita la comprensión de las técnicas del jujutsu tradicional, convirtiéndose en un complemento, no tan solo ideal sino absolutamente necesario para la práctica y la evolución de esta disciplina, de la defensa personal y de las técnicas policiales, siempre que esta práctica esté realizada siguiendo un método correcto como el kenjutsu yoshin ryû.


Pau-Ramon
Honbuchô Seibukan España
Dto. Técnico Shintaikan dôjô.

(1) Kobo Itchi. El ataque y la defensa es una unidad. Kobo Itchi es la capacidad para enfrentarse a uno o más adversarios sin preconcebir una actitud de ataque o de defensa, sino mantener una actitud adaptable a las circunstancias y a las acciones que realice el adversario.
(2) Proyección de la energía hacia el adversario, con o sin grito.
(3) Tenshin Shoden Yoshin ryû bujutsu.
(4) Asayama Ichiden ryû, escuela fundada en el siglo XVI por Asayama Ichidensai Shigetatsu, dedicada a la practica del kenjutsu, jujutsu (taijutsu), Iaijutsu, Kamajutsu, Bojutsu y Shurikenjutsu. El 17º Shike es el maestro Kaminaga Shigemi, del cual es alumno directo el maestro Kai Kuniyuki, que ha obtenido el Menkyo (licencia para transmitir las técnicas de la escuela)
(5)Bokuden ryu jujutsu, escuela fundada por Tsukahara Bokuden en el siglo XVI, el actual soke, 21º, es el maestro Kai Kuniyuki, siguiendo los pasos del los maestros Kaminaga Shigemi y Ueno Takashi, 20º y 19º, respectivamente.
(6) Shintô ryû Kenjutsu, escuela creada por Iizasa Choisai en el siglo XIV, conocida como Tenshin Shôden Katori Shintô ryû, aunque en la escuela Shindô Musô ryû se practica un estilo diferente a dicha escuela. Shintô ryû Kenjutsu es una disciplina asociada a la escuela Shindô Musô ryû, el maestro Kai Kuniyuki ha obtenido un Menkyo de esta escuela.
(7) Mugai ryû Iaiheidô, escuela fundada en el siglo XVII por Tsuji Gettan Sakemochi, el maestro Kai Kuniyuki es 19º Soke de la misma.
(8) Kikentai itchi, unificación de la energía, del sable y del cuerpo en la acción.
(9) Con el vocablo zanshin se entiende en japonés “concentración y confianza”, estos dos aspectos frenan que se disipe nuestro espíritu y nos permiten mantener todo el dominio sobre éste, lo que nos posibilitará no cometer errores.